Vacaciones (otra vez)

Un año más, otra vez terminé los exámenes, y un año más, otra vez me voy de vacaciones este sábado. Así que un año más con la habitación llena de cajas y sin saber muy bien qué es lo que quiero, que es lo que necesito, y que es lo que me voy a llevar al piso del año que viene (todavía sin determinar).

Para este verano (otra vez) tengo muchas ganas de hacer cosas. Tengo poco que estudiar (más menos desde que ayer me enteré de que he aprobado la asignatura que más he odiado en toda la carrera desde la primera vez que me examiné de ellas (y han sido muchos los exámenes que he hecho después… hasta el último, el del lunes pasado) y un montón de cosas guays que hacer con Chio (y con quién se apunte), sus cámaras de fotos, mucho papel (porque en verano se escribe en papel), mañanas de playa, tardes de cafés y noches de playa otra vez poque este año nos han cerrado el Metrópolis.

Otra vez me voy de aquí sin saber cómo será el año que viene (el que espero que sí sea mi último año en Salamanca), a quién conoceré, dónde viviré, qué viajes haré… pero esperando que sea bonito.

No me espereis hasta finales de agosto.

Comentarios (1) »

Matemos a los publicistas de Seat.

“Cuando nos enamoramos, el hipotalamo viaja por nuestro sistema nervioso…”

¿Por qué delegar en la secreción de hormonas cuando puedes ir tú mismo a resolver lo que haga falta?

Comentarios (1) »

Putada.

Acabo de enterarme de que mi contrato del piso de este año acaba el 31 de agosto.

Lo juro, acabo de enterarme.

Ya sé que es culpa mía, y que tenía que haberlo mirado antes, y que esas cosas se hablan antes de firmarlas, pero… ahora solo puedo pensar en la que se me viene encima.

Yo me voy de Salamanca el finde del 27 de Junio. No pienso volver hasta finales de Agosto, cuando ya tendré un piso distinto. Hay dos meses en los que  no voy a estar, y que no voy a pagar, pero… obviamente, se me quedarán con la finanza. Y la fianza es dinero con el que contaba para el verano. Y la casera está en otro país, así que no puedo hablar con ella.

Menos mal que al final decidimos buscar piso para el curso que viene después del verano.

Dejar un comentario »

Too Much Music.

Tengo mucha música en el ordenador.

Eso está bien, me gusta tener mucha música para poder escucharla cuando quiera, pero no me gusta tener mucha música ahi, parada, sin haberla escuchado nunca o que no escucho desde hace mucho tiempo.

La solución puede parecer fácil: bórrala. Pero es que no quiero hacer eso. La mayoría me gusta, o alguien la escuchó y pensó en mi y me lo hizo saber de alguna forma, o… yo que sé, escuché una canción en la banda sonora de una serie y me dio un ataque y me bajé toda la discografía del grupo que la cantaba. Como dice Blanca… ¿Por qué elegir si puedes quedarte con todo?.

No es una cuestión de espacio (al menos no en el ordenador, porque la capacidad de mi iPod sí es limitada) ni de organización (alfabética por grupo, tags en iTunes prácticamente perfectas), pero no sé qué hacer, sobre todo para controlar los grupos que tengo ahi y que no he escuchado.

Probablemente termine haciéndo(me) un otro blog. Supongo que elegiría un grupo semanal, copiaría la biografía de algún sitio, a lo mejor explicaría cómo lo conocí o por qué me interesa, y me pasaría la semana escuchandolo de fondo, o algo así. Ya sé que para eso no hace falta un blog, pero a mi me ayuda a disciplinarme. El día que decida abrir un blog con apuntes de la carrera vais a flipar todos con mis notas.

En fin, si a alguien se le ocurre alguna otra idea, o quiere recomendarme música, que se ponga en contacto conmigo.

Comentarios (8) »

Hoy me ha pasado algo gracioso.

Estábamos tomando café, como casi cada día, en el bar habitual, cuando se acerca alguien hacia nosotras (yo estaba de espaldas) y dice:

“No tendréis un cigarrillo para uno de los poetas más importantes de Salamanca.”

Yo me volví, esperando encontrarme con alguno de mis amigos poetas, que además de ser guapísimos, son los más importantes de Salamanca para mi; pero no… allí solo había un señor.

Al rato (después de fumarse el cigarro, supongo) saca unas revistas y se pone a arrancar páginas y un poco después se nos vuelve a acercar con una hoja de “Yo Dona” en la mano, y nos la da:

“Esto es una cosa que he escrito. Yo soy escritor y me inspiro en la actualidad, en las noticias, para escribir.”

En el papel que nos dió había un artículo sobre una enfermera de Zimbabue, y arriba, en el márgen, escrito a mano (literalmente):

Un escritor debe dar testimonio y amor por bandera luz y valor a aquellos que sufren la violencia de las dictaduras de áfrica.

Venancio García – Escritor -

En fin, es nuestro bar y su fauna autóctona.

Comentarios (4) »

Cutter de los chinos.

Para escribir este post he tenido que documentarme. Hacía tanto que no escribía aquí que ya no me acordaba de muchas de las cosas que me han pasado en este tiempo, así que he tenido que releer las conversaciones de Messenger de la gente con la que más hablo, para no dejarme nada (o dejarme lo menos posible).

Supongo que debería empezar contando que me disfracé en carnaval. Eso no es noticia, a no ser que sepas que odio el carnaval porque no me gusta cuando a la gente no se le ve la cara, pero este año, me disfracé en carnaval.  De Alaska (la cantante, no el estado). Y me lo pasé bien; la gente me gritó un poco por la calle, y nos ponían canciones guays-de-la-movida en los bares, y… fue divertido.

También me disfracé otro día, el de mi graduación.  Me puse vestido floripondioso, y medias, y tacones, y una chaquetita de chica fashion. La ceremonia fue un poco coñazo, la verdad, a la gente le gustó, pero a mí se me hizo muy larga, y había mucha gente, y yo soy así de rancia para los eventos sociales. Después fui a comer con mi familia, y no conocí a la familia de Edu. En eso y en dolor de pies, más o menos, consistió mi graduación.

Por aquel entonces ya tenía mis más y mis menos con Edu, nuestra vida social y mis complejos físicos, y más o menos así sigo hasta el día de hoy; y él también, aguantando como un machote (y de esto tampoco voy a hablar más ahora).

Pero antes de la graduación fue mi cumpleaños. Lo celebré cinco o seis veces, como siempre… una con Edu, otra con mis compañeros de piso, otra con las chicas del café, otra con mis amigos que no entran en ninguno de los grupos anteriores… lo típico. Además Chio me regaló la canción de cumpleaños más bonita del mundo.

Poco después hablé con Bernabé (que también cumple años en esa época) y me dijo que prefería no quedar ni hablar conmigo durante un tiempo (indefinido). No voy a contar aquí las razones, y tal… pero no me parece bien, aunque supongo que tiene sus razones. Algo parecido me pasó también con Fede, que con la excusa de que nos caducaba el dominio de la web que hicimos, me escribió un mail diciéndome que se siente mal cuando piensa en mi, y que no quiere saber nada de nada, ni de la web ni de nada. Debo ser súper mala persona cuando termino así con dos personas a las que he querido tanto, y con las que apenas he hablado desde el verano pasado

A finales de marzo supe que había aprobado el examen de inglés para Erasmus, cosa que no me ha servido para nada, porque hace unos días me enteré de que no me la daban por un motivo absurdo, pero bueno… qué se le va a hacer. Otro año en Salamanca no está tan mal, sobre todo ahora que vuelven Blanca y Carmen.

Después fue Semana Santa, y fui a Villanueva. Apenas tuve tiempo de ver a la gente, y se me pasó el tiempo rapidísimo, pero salí un par de días con Jandro, y estuvimos contándonos un montón de cosas que por el Messenger no cunden igual.

Para acabar este post insulso (creo firmemente que si contase las cosas cuando me pasan y no tres meses después, todos seríamos mucho más felices), el miércoles pasado se estrenó la obra del grupo en el que actúa Edu. Les salió genial, y yo, como amiga, novia del prota, y técnico de luces y sonido (en realidad sólo quería decir esto último, porque queda muy guay y estoy haciendo currículum como focalista de Fonseca), me siento muy orgullosa de todos ellos, de lo bien que sacaron adelante la obra a pesar de todas las dificultades, y de lo buenos y guapos que son todos. Ale.

Y he empezado a jugar al World of Warcraft, así que seguro que  me vuelvo loca y mato al cura.

(El título del post sólo lo entiende Moncho, que es a quien va dirigido, principalmente)

Comentarios (4) »

The Last Word

Acabo de ver el último capítulo de la última temporada de The L Word. Podría compararlo con cuando vi el último de QAF, hará cuatro años, pero es que esta vez solo puedo decir una cosa:

WHAT.THE.FUCK

Comentarios (4) »

Masoquismo sentimental.

Grado 1: Encontrar por casualidad el Fotolog de alguien que me cae bien, pero que posiblemente no volveré a ver nunca.

Grado 2: Leer entradas de hace tiempo para ver cómo veía esa persona las cosas que (nos) pasaban.

Grado 3: Encontrar una foto de grupo en la que la exnovia de mi actual pareja sale en primer plano, y leer la entrada y los comentarios.

Grado 4: Dejar la pestaña abierta y navegando. Resultado: Cuando cierro una página, de vez en cuando me encuentro la foto y la miro otro poco.

Disonancia cognitiva es cuando no sé muy bien por qué le he puesto ese título a esa entrada, ni porqué estoy comentando esto en el blog, ni por qué todavía tengo esa ventana abierta.

Comentarios (3) »

Mi foto de la Orla.

Ayer me tocó hacerme la foto de la Orla, así que me pasé el día pintándome la raya del ojo y echándome rímel para que a la hora de ir al estudio no se me notara nada. La principal duda era el pelo… rizado, liso, raro… al final me lo dejé como lo tenía, sin ir a la peluquería, ni nada. Llevé mi look normal, (a lo leona… como diría mi padre).

A las siete menos cuarto fuimos a hacernos la foto, y a y cuarto me tocó a mí ponerme la falsa camisa con corbata incorporada y la toga morada, y empezaron a mentir… que si qué bien me quedaba la ropa, que qué sonrisa tan bonita, que si no sé qué… en fin, esas cosas que hace la gente para que te sientas cómoda y subirte la autoestima.

Y ya está.

Ahora estoy a un flashazo menos de ser Psicóloga.

Comentarios (3) »

Parrafadas que solo salen en fin de año (I).

Creo que la razón por la que hace tanto tiempo que no actualizo el blog en condiciones es que la mayor parte de la gente que quería que lo leyera cuando lo abrí ya no forma parte de mi vida. Y la gente que ahora forma parte de mi vida, tiene cosas más importantes que hacer que entrar en internet y leer mi blog, como por ejemplo, quedar para tomar un café o venir a casa para que se lo cuente en persona.

También puede tener que ver una costumbre absurda que tengo desde que abrí mi primer blog (Mandalas, 2000), que es cambiar de dirección y de título cada vez que me pasa algo importante, algo que (me) supone un cambio. Ya he hablado de eso otras veces. La verdad es que en los últimos meses todo ha cambiado mucho y a mejor, pero todo ha sido tan lento que apenas he asumido lo importante que realmente es. Eso es porque no son cosas grandes. Por ejemplo, hace unas semanas viví la segunda cena de falsa-nochevieja-real con los que todavía me empeño en llamar “amigos de Elena”. Ya hace más o menos un año desde que les conocí y ya hace más o menos un año que salgo con ellos; y me parece mentira, porque para mí ha pasado muy poco tiempo. Y digo eso por poner un ejemplo, sin quitarle importancia.

Lo que quiero decir es que ese cambio no es triste, ni malo. Por supuesto que me acuerdo de cuando abrí el blog, y que los únicos que lo leían eran Jandro, Borja y Carlos. Y que después lo leían mis amigos de la residencia, y que después llegaron los Chicos Cuatrocientas y todo se revolucionó muchísimo. Y el blog era una parte importante como medio de comunicación y como forma de archivar recuerdos. Era una parte de mí sin la que estoy segura de que no hubiera sido la persona que soy ahora. Puede que parezca que exagero, pero yo sé que no. Pero… las cosas cambian, y la gente viaja, y conoce otra gente, y no es que yo no tenga cosas que contar, es que ya no siento la necesidad de contar aquí lo que me pasa; bien porque prefiero contarlo frente a frente y ahora puedo hacerlo, bien porque los demás ya no vienen aquí a buscarlo. En definitiva, el blog ha perdido la función para la que lo abrí.

No quiero decir con esto que lo vaya a cerrar. Todo lo que hay aquí sigue siendo importante, y ahora no tengo los motivos que creía tener otras veces para quitarlo. Es más, no sé si en algún momento me apetecerá escribir algo aquí, y si es así, lo haré; pero me apetecía dar una explicación a los pocos que seguís entrando de vez en cuando y no encontráis nada como lo que solía haber, porque yo sé lo que es entrar en un blog y que no haya nada nuevo en tanto tiempo.

Comentarios (7) »