21-Febrero-2006
· Archivado en Academic Stuff
Por lo visto hay huelga de conserjes y no nos van a abrir las aulas, ni hay luz, ni nada. Que en parte me parece bien que presionen así… (porque hoy me he enterado de que llevábamos y a un tiempo con servicios mínimos y no me había dado ni cuenta) pero… yo no sé ni por qué es la huelga, ni qué pasa, ni nada de nada (tampoco cuando volvemos a clase… aunque será en un momento incierto entre ahora mismo y el jueves a última hora)… y me afecta directamente… porque…
¿Ahora cuando hago yo las practicas para poder irme a casa este viernes?
7-Febrero-2006
· Archivado en El no-sentido de la vida, Esto es desesperante, Mecagoenlagente, Nowhere girl sitting in her Nowhere Land, Santa paciencia
Este finde semana ha sido guay. Sobre todo el viernes, que fue intenso donde los haya (el sábado estuvimos en casa de Yáñez y el domingo quedé con Esther), y una noche de la que mi ego vivirá durante un tiempo (no es para menos, después de que me dijeran –entre otras cosas- que debería presentarme a concursos o que soy tan mona como un pokemon…). Mmm… voy a contar lo contable; empezando por el cumple de Josu: Por la tarde le pusieron el video que le grabamos para felicitarle, comimos tarta, y le dimos sus regalitos. Cuando salimos… se nos ocurrió (a mi evidentemente no… pero no voy a echarle la culpa a nadie) la fantástica idea de hacer botellón en los bomberos. Y vino la policía… y estrés, estrés, estrés (yo estaba bebiendo batido de fresa, pero me estresé igual). Pidieron los carnets (a Josu, que tenía cara de cumpleañero, y a Jonás) y al final les dimos pena y nos dejaron irnos con el alcohol, y todo… más majos… Después, la suerte nos sonrió de nuevo en la plaza de los bandos nos volvieron a pillar (ahí ya me había bebido todo el batido…), así que la mayoría de la gente decidió salir por patas, perpendicular a Zamora abajo (Y Hugo vivió una de las experiencias más intensas de su vida, cuando una multitud de personas corrían a su alrededor mientras él meaba) y se partió el grupo. Unos nos fuimos al Plutos (yo hubiera preferido la otra opción… pero bueno) y otros decidieron desafiar a los astros una vez más, y siguieron bebiendo… hasta que la policía volvió a hacer aparición; esta vez… no para preocuparse por el botellón… si no para adjudicarles la autoría de una pintada que había en la calle Toro (estos de artes…). Como no habían sido, después de cachearles y eso durante un rato, les dejaron irse. Pero bueno, volvamos al Plutos. No me gusta ese bar, pero… como iba con la gente de la resi, hubo que tragar. A la mínima que pude, y previa llamada a los chicos Cuatrocientas, convencí a Laura y a María (la mejor amiga de Josu… que conocí esa noche y es muy maja…) para que me acompañaran al Country. Allí me encontré con estos hombres de mi vida, les di un besillo a cada uno (vale, a Ortiz le di mil) y quedé con ellos para el día siguiente. Vuelta con los de la resi, nos fuimos al Daniels, que estaba petadisimo. Allí me enteré de algún que otro secretillo, y tal… y al rato llegó el sector de personajes masculinos de Cuatrocientas. Y nada… allí estuvimos… interactuando, y eso, (unos más que otros… ahem…) hasta que los amigos de la resi (y los que no son amigos, pero residentes) se fueron con rumbo indefinido. Yo me quedé con los chicos y… estuvimos allí un ratito más (“Si lo que intentas es calentar al personal, lo estás consiguiendo”), hasta que nos fuimos al Potemkin, ya sólo Ortiz, Yáñez y yo, porque Moncho y secuaces desaparecieron de repente. Y poco más… fue mi primera visita al Potem desde hacía… pues… 10 meses o así, (y fue soportable… creo que ya no tengo mal recuerdo, ni nada…) y no lo recordaba tan grande.
7-Febrero-2006
· Archivado en Academic Stuff, Estrés es mi segundo nombre
Es turbio todo últimamente. Turbio, turbio, turbio… me apetece un montón decir turbio… turrrrrrrrbio… (bleh… ahora parece que tengo algún tipo de patología mental…). Hoy después de clase fui a imprimir el trabajo de Fisio a la facultad, y ya de paso me quedé un rato en el aula de ordenadores. Descubrí que es perfectamente posible llevar un blog, y actualizarlo habitualmente sin tener ordenador en casa. La señora tardó como hora y media, o algo así, en imprimirme el trabajo (necesito mi portátil y mi impresora nueva. YA.) y cuando volvía a casa me paró en el semáforo un señor (turrrrrrbio) que me dijo que Jesús es el único que nos va a salvar, ni el papa, ni Mahoma, ni nadie, porque Jesús es el único que resucitó y es el único que está vivo, y todos los demás están muertos. Yo le miré con cara de “me das miedito”, miré al muñeco del semáforo con cara de “cambia a verde, mamón” y volví a mirar al señor, que me dio las gracias, me dijo adiós con la mano y se piró. Vale que estas cosas no deberían sorprenderme tanto, porque llevo viviendo al lado de los legionarios de cristo… desde que estoy en Salamanca. Pero… no sé, nunca me había pasado algo así. En fin… supongo que el pobre señor me vio pinta de ser una desviada del camino (co)recto, y que sólo se preocupaba por mí, o algo. Aun así espero no encontrármelo más veces.