Archivos para Marzo, 2006

Uno… dos… tres… cuatro… cientas.

Hace tiempo que no escribo (así, en general), y ya toca. Pensaba poner un audiopost, pero… como siempre… no sabía qué decir, (que sí, que fue mi cumpleaños, y que fue genial, y que gracias a todos los que os acordasteis y lo compartisteis conmigo, y a los que no… también gracias, porque para vosotros soy un año más joven) así que al final nada, otro día. Hoy, una vez más, voy a hablar de Cuatrocientas Palabras, que a pesar de que últimamente está un poco abandonadillo, yo no puedo dejarlo tan fácilmente.

Desde el principio me llamaron la atención las estadísticas de la página, pero sin lugar a dudas lo que más me gusta es ver buscando qué en google (o donde sea) la gente llega hasta el blog (espero que alguno se quede y siga leyendo después de no encontrar lo que buscaba…).

Ya no me sorprenden demasiado (aunque he de reconocer que alguna vez sí que he flipado un poco) los que entran buscando cosas como Lolitas 12 añitos, “Rubia natural” tetas coño, Niñitas en braguitas, Me masturbo pensando en chicas, y un largo etcétera (nunca había escrito “etc” entero y me hacía ilusión… ¿qué?). Aunque también tenemos gente más romántica entre nuestros visitantes, como quien entró un par de veces mendigando amor. Luego están los “buenrrollistas”, que entran con “joder qué noche” o con duro con calimocho; y que posiblemente también tengan días malos en los que buscar Muerte a los poppys, y cosas así. Por cierto, creo que los bares de Salamanca deberían hacernos precio especial, o algo, por la publicidad que les hacemos… sobre todo el Iris Rover, el Escaná, y el Khandavia.

La gente que nos conoce nos encuentra buscando 400 palabras, pero siempre están los originales, que quieren ver fotos de Michel gritando “me lo merezco” en Italia’90, saber como se reproducen los suricatos y cómo hacer pendientes de fimo , o qué tal están los pacientes de la UCI del Doce de Octubre y terminan leyéndonos a nosotros. También hay un grupo de gente, que no sé muy bien como llamar, que se busca los discursos en internet. Si no… Para qué iba alguien a buscar palabras de agradecimiento a las enfermeras, o palabras para decir en un funeral (este, por cierto… al no encontrar lo que buscaba volvió a probar suerte con palabras para el “amigo muerto”).

Y para terminar están los que… no sé si buscan al Xoel, el cantante de Deluxe, porque quieren escuchar su “Song for Ana”, o son amigos míos que no guardaron en favoritos la web cuando se la dí, y que buscan Xoel novia Ana (Corrección… Xoel es el novio de Ana y no al revés… estaría bonito), o directamente Ana y Xoel. A estos… si lo que quieren es leerme, les aconsejo una forma más fácil localizar mis posts de Cuatrocientas a través de Google: buscar cualquier chorrimemez de las que yo digo habitualmente (por ejemplo… que alguien es más empalagoso que echarle azúcar a la leche condensada, que algo da tanta grima que es genial, que a veces me odio un poco, sobre todo cuando no puedo evitar estar depresiva y rayada, o que me encantaría heredar una fábrica de chocolate. Y los que tienen mala memoria… buscando Natalie Portman con la camiseta mojada también me pueden leer. Este seguro que no se os olvida (guarrones). En conclusión, que me podéis encontrar a la primera si buscáis la mayor estupidez jamás pensanda.

Ale, un besito.

P.D.= Para los vagos, escribiendo sólo 400palabras en la barra de direcciones, también salimos.

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Tautoss.

Aaaay… estoy malita.

Este es mi post número cincuenta de este blog, así que podeis aplaudirme, y eso, si quereis. Escribo dirctamente en el editor, así que habrá faltas.

El jueves fuimos a la presentación del libro de Raúl Vacas, “Al Fondo a la Derecha”, (que seguramente me compraré mañana, si sigo viva y tengo fuerzas para ir al centro), y luego hubo recital. Ya no me acuerdo mucho, y me siento mal y no me apetece pensar para que lo que escriba quede entendible; pero sé que me gustó mucho, y que Fer me pareció genial; sobre todo por la canción del novio; que era una canción que hablaba de que una chica (bueno, no sé… supongo que la canción es ambigua, pero él contó que se la había inspirado una chica que hablaba por teléfono mientras iba en el tren y decía que ella quería un novio) que decía cómo quería que fuera su novio. Y me reí un montón; aunque yo no podría tener un novio así; con esa y con “Me gustan todas”, aunque esta no está en el disco. Compramos la maqueta, y eso… y mola. Aunque gana en directo. ¡Ah! Y conocí a Sherezade, que es tan maja como me habían contado, pero… menos alta. Me enseñó un truco para no pasar frío en la cama cuando esté en Huelva (un truco que no requiere de pareja sexual, que sois unos guarros todos y lo estábais pensando, que lo sé).

Acabo de ver que “próximamente” van a poner los nuevos capítulos de “Mujeres Desesperadas”… ¡Yay!.

Ahins… se me caen los mocos. Ya sé que érais más felices sin saberlo y que acabo de perder todo el glamour, pero es verdad. Ayer me compré zumitos en el carrefour, y chocolate negro, porque me lo merezco por aguantar pacientemente estos virus malosos que tengo. Fuf…

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My Favourite Game.

Espero que nadie se haya quedado ciego al entrar… (los que vivais en el maravilloso universo de Firefox, si veis la web como siempre, ya estáis dándole al F5 y/o a actualizar hasta que se os desgaste el dedo…). Esta tarde me ha dado un arrebato de pasión y locura desenfrenada y he decidido mandar a la mierda el negro por un tiempo (no del todo, no del todo), y sacar a relucir una vez más mi vena de gótica frustrada.

Humprf… El capítulo de 15 Lost no termina de bajar, y los de Queer As Folk se me acaban (¡Me quedan 4! Empieza a cundir el pánico ante los cinco días sin clase que me quedan…), así que no me va a quedar más remedio que empezar a ver Twin Peaks y engancharme a una serie más (todo por no hacer nada productivo… qué peor soy…). Es genial QaF. Es tan… tan… homosexual, que me encanta. Porque en realidad no tiene mucho de especial, es… no sé… una serie normal, excepto que los protagonistas son topegays (bueno, en realidad el único supergay es Emmet, el resto son gays, solamente). Estoy bajando la segunda temporada, pero al paso que va casi me da tiempo a que la pongan en la tele, que he leído por ahí que noséquécadena ha comprado los derechos, así que esperemos que no tarden mucho en ponerla. Aunque aquí seguro que nadie lo ve, y que lo acaban poniendo a las cuatro de la mañana, porque como siempre, somos todos muy guays y muy modernos, pero a la hora de la verdad, nada. En fin, que me gusta. Seh… (Por cierto, que en el primer capítulo nace un niño… y… hum… y eso me recuerda Cuatrocientas. Prometo escribir, prometo escribir, prometo escribir…)

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7 de Marzo, Ana.

Hace dos horas acababa de llegar de clase y estaba preparándome un bocadillo de Nocilla. Al principio no me lo creía… mi padre llamándome para decirme que dónde había estado, que ya, que sí, que cogiera el primer autobús que pudiera. Joder, a veces tengo la sensación de que siempre me pierdo los mejores momentos de mi vida. Me da envidia la gente que está enganchada al móvil, por lo menos ellos se enteran de las cosas cuando pasan. Pero no, yo, gracias a mi puta manía de dejarme siempre el teléfono en la habitación, llegaré a casa dentro de cinco horas, y para entonces estará ya todo el mundo en el hospital y tendré que aguantar las chorradas de un montón de gente (durante días, y días, y días…) haciendo carantoñas y monerías, y comentando cómo será la vida de alguien que todavía ni es, casi. Me agobia la gente… en estos casos deberían estar prohibidas las visitas, ¿A quién le apetece poner buena cara después de una cesárea?. Y encima, con las prisas, se me ha olvidado coger el MP3. Y no puedo dormir. Si por lo menos la película del bus mereciera un poco la pena… pero la verdad es que parece bastante mala. Ahora mismo sale un tío con bigote apuntando con una pistola a otro con pinta de no haber visto una ducha en mucho tiempo, y una chica agachada entre unas cajas, llorando con el maquillaje corrido por toda la cara y las manos. Sin sonido la escena es bastante graciosa. Es que es de coña, esto… toda la vida siendo hija única hasta las once de esta mañana, que Lucía va, se pone de parto, y cuatro horas después… tengo una hermana. Mi padre dice que se parece a mí cuando era pequeña, pero tampoco es que él vea recién nacidos muy a menudo. Además, todos los bebés se parecen al principio. Pero me apetece mucho conocerla, me hace ilusión saber cómo será. Cuando sea mayor podré contarle que cuando ella nació yo estaba en prácticas de Metodología y no me enteré de nada hasta varias horas después porque me había dejado el móvil en el piso. Tiene su gracia, la historia. Me gusta que digan que nos parecemos. Es… es raro, mi padre teniendo un bebé ahora. Es como si… de repente se me hiciera mayor, o… viejo, o lo que sea.

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Me voy al Carrefour!.

El martes pasado, cuando venía con mi padre en el coche, de vuelta a Salamanca, se me ocurrió poner a los Backstreet Boys. Hacía bastante que no escuchaba esas cintas (la verdad es que hacía bastante que no escuchaba BSB, en general) y me empecé a acordar de chorradas, como que no supe cómo acababa “Set Adrift on Memory Bliss” hasta que me compré el recopilatorio, porque en la cinta que yo tenía, esa canción no cabía entera.

Ya tengo el portátil. Aunque de portátil tiene poco, porque le tengo conectadas tantas cosas que creo que (si lo intentara) me sería más difícil moverlo que el de sobremesa. Pero al menos en este puedo bajar cosas, y ver terminar Queer As Folk y Twin Peaks, y no acosar a María para que me deje ver el capítulo de Lost de la semana.

Y… a ver qué más… bueno, ayer estuve en casa de Yáñez y Mónica (que estaba malita (en inglés), pero seguro que ya está mejor, porque se tomó un Neobrufen y todo el mundo sabe que el Neobrufen es milagroso) viendo lo de la web para los cortos… y la verdad es que nos cundió bastante poco, para qué nos vamos a engañar… más que nada porque yo hacía mil años que no editaba un html, y más uno hecho zarrapastrosamente con el bloc de notas; y me tiré como dos horas para hacer un poco más grande una tabla de menú. En fin… historias. Pero me invitaron a cenar, y el pollo-pavo-cosa de los padres de Mónica estaba muy rico (y sobre todo seguro que mucho más que la ensaladilla y el pescadito con salsa rara-acuosa de los que me libré). Esta noche iré otro rato (antes de salir, o de… estar allí, simplemente, porque supongo que habrá botellón) y a ver si nos cunde más. Y nada, Moncho está de vacaciones, Elia… supongo que seguirá con la ONU, Ortiz sigue con su modo de vida, y Roberto trabaja, pero sale hoy, y a ver si nos presenta ya a la pareja sentimental, que tengo ganas de ponerle cara a Sherezade. Y así está el panorama Cuatrocientas, que nadie escribe, pero bueno, como yo tampoco hago nada, pues… no me puedo quejar. A ver si en un rato de aburrimiento me pongo y Ana tiene una hermanita, que ya le toca. (Por cierto, hoy he comido con César, que me ha dicho que el otro día vio a Ortiz y le felicitó por el corto porque le dio miedo decirle que no le había gustado… humprf…)

Ale, mañana (o luego, u otro día) más. Por cierto: ¡¡¡Pau!!! ¡¡¡Ponte bueno!!!

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