Hace dos horas acababa de llegar de clase y estaba preparándome un bocadillo de Nocilla. Al principio no me lo creía… mi padre llamándome para decirme que dónde había estado, que ya, que sí, que cogiera el primer autobús que pudiera. Joder, a veces tengo la sensación de que siempre me pierdo los mejores momentos de mi vida. Me da envidia la gente que está enganchada al móvil, por lo menos ellos se enteran de las cosas cuando pasan. Pero no, yo, gracias a mi puta manía de dejarme siempre el teléfono en la habitación, llegaré a casa dentro de cinco horas, y para entonces estará ya todo el mundo en el hospital y tendré que aguantar las chorradas de un montón de gente (durante días, y días, y días…) haciendo carantoñas y monerías, y comentando cómo será la vida de alguien que todavía ni es, casi. Me agobia la gente… en estos casos deberían estar prohibidas las visitas, ¿A quién le apetece poner buena cara después de una cesárea?. Y encima, con las prisas, se me ha olvidado coger el MP3. Y no puedo dormir. Si por lo menos la película del bus mereciera un poco la pena… pero la verdad es que parece bastante mala. Ahora mismo sale un tío con bigote apuntando con una pistola a otro con pinta de no haber visto una ducha en mucho tiempo, y una chica agachada entre unas cajas, llorando con el maquillaje corrido por toda la cara y las manos. Sin sonido la escena es bastante graciosa. Es que es de coña, esto… toda la vida siendo hija única hasta las once de esta mañana, que Lucía va, se pone de parto, y cuatro horas después… tengo una hermana. Mi padre dice que se parece a mí cuando era pequeña, pero tampoco es que él vea recién nacidos muy a menudo. Además, todos los bebés se parecen al principio. Pero me apetece mucho conocerla, me hace ilusión saber cómo será. Cuando sea mayor podré contarle que cuando ella nació yo estaba en prácticas de Metodología y no me enteré de nada hasta varias horas después porque me había dejado el móvil en el piso. Tiene su gracia, la historia. Me gusta que digan que nos parecemos. Es… es raro, mi padre teniendo un bebé ahora. Es como si… de repente se me hiciera mayor, o… viejo, o lo que sea.