Esto es un plagio vil y descarado a un mail que le escribí hace unos días a Roberto (vale, lo he modificado un poco, para que él también lo lea… pero en esencia ha sido cortar y pegar…).
Mediados-finales de agosto, y la biblioteca a tope desde las 5.30 (que es cuando habren). Creo que los que llevamos llevamos viniendo todo el verano (que somos 3, un chico que se llama Hugo y que suele leer mis apuntes, el camarero de la pizzería y yo) deberíamos tener algo como el ticket de residente para la zona azul, o algo así; porque si no seguirá pasando lo que me lleva pasando unos días; que si llegas a menos veinticinco te toca sentarte en una mesa de medio metro de alto (y su correspondiente silla), rodeada de cuentos infantiles. Y lo peor es que me atraen mucho más que mis apuntes… y me distraigo.
Fueron Colombinas. Y… nada, como todos los años, montaron una feria enorme (y salió en las noticias porque se rompió una atracción y se la pegaron veintitantas personas, ahem…) y había mucho ruido, mucha gente, y Krys, Fer y unos cuantos más tubieron un accidente con el coche (nada muy gordo… de hecho las palabras textuales de Fernando, todavía con el coche en la cuneta y sin poder abrir las puertas fueron: “Iyo, que guapo… se me ha ido un poco el coche”) y yo me agobié mucho. En esos días tocó viajecito familiar. Fuimos a La Rábida y al muelle de las carabelas, y me enseñaron a hacer un batido de plátano (que podrá disfrutar cualquiera que me preste una batidora)y… no sé, me lo pasé bien. A la vuelta me quise quedar en Huelva con Bernabé (tengo que hablar de Bernabé…), pero… a mi padre no le hizo mucha gracia, así que decidí no forzar…
También estuve pasando unos días (dos) en Huelva en casa de Rocío y me sentaron super bien. A lo largo de los años (12, hace que nos conocemos, que lo estuvimos contando xD) hemos creado una especie de tradición que consiste en quedarnos toda una noche despiertas comiendo chucherías y contandonos cosas (no es que sea algo muy raro hacer eso… pero… nosotras lo hacemos todos los veranos, por eso lo de tradición…). Además, salí por Huelva esa noche, y hacía más de año y medio que no salía allí. No puedo decir que lo echaba de menos, pero… lo pasé way.
Y… también fui al cine, a ver “Piratas del Caribe: El Cofre del Hombre muerto” y me gustó. Fui con los amigos de mi hermano (en teoría venía Bernabé, pero se quedó durmiendo (era la sesión de las 15.45 y nos habíamos acostado (él en Huelva y yo en Punta, malpensandos, todos!) después de las 7. Me contó una historia muy rara sobre que le habían abducido los extraterrestres, pero… yo sé que estaba durmiendo) y a ellos no les gustó mucho, pero bueno…
A ver… vamos a hablar de este muchacho (joven, mozuelo, chico…); de Bernabé (pero poco, porque él lee esto y no quiero que la próxima vez que me vea se ponga colorao xD). Tampoco es que haya mucho contable, es majo (y mago; así que podeis hacer chistes sobre polvos mágicos y habilidades manuales… aunque creo que ya me los han contado todos). No sé… empezó siendo “el amigo de Cristian” (propiciando conversaciones tan inteligentes como: “¿Cómo se llamaba el mago?”, “¿El mago?”, “Si, el amigo de Cristian”, “¿Quién es Cristian?”, “Bah… uno del carro, tu no lo conoces”), después fue “alguien con quien me tomaría un par de cafés” y ahora… eso, que… nada, que… parecemos novios (pero en verdad no lo somos…). Y… que va a doler. (Nota: Si dentro de poco vais a separaros de vuestra pareja sentimental (o similar) durante algún tiempo… no (repito: NO) veais Los Puentes de Madison).
En fin, que me voy. Me sigo acordando mucho de todos, pero… en fin, a los de Salamanca os veo el día 30, a los de Villanueva cuando pueda (o vayais de visita). Ah! Que estais todos muy guapos en los fotologs, y… enhorabuena a los premiados
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Un beso.