Bueno… han pasado muchas cosas desde la última vez que escribí; y todavía más desde que escribí un post coherente y con sentido, y de más de tres líneas. Vino Bernabé con una semana de vacaciones y estuvo nueve días. Lo pasamos bien. No… no voy a contar nada, no porque no pueda, sino porque me dejaría cosas y porque es muy difícil explicar todo lo que ha pasado estos días. Estoy bien, feliz. A pesar de que es la primera vez en mi vida (creo) que me he puesto a llorar al pasar delante de un cajero automático porque fue ahí donde miró un día antes que ya le habían ingresado el sueldo los malvados de Telepizza; o que me apetece dormir abrazada a un cojín naranja porque así me es más fácil imaginarme que está cerca, aunque sé que es una tontería y me siento muy estúpida contándolo. Vino conmigo a clase, y vimos el centro, comimos en el quebap, fuimos a tomar batido de limón con miel en Mandala, nos perdimos yendo al río, dormimos fatal, vivimos en casa de Jess, Begue y María el fin de semana, compramos billetes de tren y los cambiamos al día siguiente. Y comprobé que Bernabé se parece sospechosamente a SuperÑoño (incluso tiene el súper poder el boli Bic…), y muchas más cosas, pero… bueno, no sé… eso. Que me siento como una quinceañera con hormonas rugientes. Pero feliz.
También llegué (de esto hace más tiempo) a Salamanca e hice los exámenes. Al final no me fue mal del todo, pero… bueno, todo es mejorable, siempre. Tercero me gusta. Al menos (y de momento) mucho más que segundo. Además este año estoy estudiando Italiano y me lo paso súper bien en clase. No sé… no es que sea súper divertido, pero me gusta estudiar idiomas (ahem… hasta ahora solo había estudiado Inglés en el instituto y un poco de francés, dos años en el cole… pero no aprendí nada) y cuando estamos en clase, aunque tengo la certeza siempre de que me va a preguntar… sé que va a ser algo corto y poco doloroso. Y además me queda bien el acento italiano xD. En la resi también bien. Llegaron los novatos, hicimos novatadas y son todos muy majos. La verdad es que de momento hay bastante buen rollo (excepto en un puntito… ahem…); pero como siempre acabaremos matándonos todos, sólo es cuestión de tiempo.
También fui al concierto de Calamaro y Ariel Rot (y Quique González, que si no lo pongo igual Moncho se molesta). Lo pasé mucho mejor de lo que esperaba (sobre todo teniendo en cuenta que no asociaba ninguna canción a esos cantantes…), aunque me cansé muchísimo. Pero bueno, vi a mis chicos Cuatrocientas y allegados, (menos a Roberto, que está en Madrid y me tiene muy enfadada, y le odio y no voy a quererle nunca más porque no queda conmigo desde antes del verano y se ha ido a vivir a otra ciudad sin despedirse de mi; aunque vimos a un chico que se le parecía mucho. Incluso llevaba una sudadera blanca y todo!) y eso estuvo súper bien. De momento no les he vuelto a ver, ni sé cuando les veré… Moncho está en Nueva York (ñañañaña…), Ortiz ha desaparecido (aunque el otro día vi a Irene… que no tiene mucho que ver porque son dos personas independientes, pero… bueno, algo es algo. Además, me hizo ilusión verla, jobar!), Roberto y Yáñez en Madrid, y Elia creo que está buscando trabajo no sé dónde… Bueno, y Mónica ya se nos fue a algún lugar (que no voy a concretar porque no me lo sé, y por no quedar mal xD) de Inglaterra, o Gran Bretaña, o algo. Que perros son todos, ñañaña…
En fin, otro día más; que ya me estoy alargando y en teoría esto era un post para quedar bien, pero no me apetece nada actualizar…