Este post va dedicado a los chicos de Lingüística de Cáceres, y a su profe, Carmen Galán (que ya le vale… mandar primero hacer un trabajo sobre la SuperPop y luego dar pie a esto…); especialmente a Manolo, un chico serio, sobrio, formal, discreto, (cuando no hay Licor de Flores cerca…) y que ya no tiene excusa para no venir a visitarme a Salamanca… (Por cierto, ya tenemos yogurtera… así que ve buscando otro electrodoméstico para regalarme (el vibrador no vale)).
Antes de nada, quiero decir que mientras vosotros leéis esto yo estoy en el Aula Magna de mi facultad, haciendo un examen de Metodología de la Investigación en Psicología (suena bien, ¿verdad?).
Me ha dicho Manolo (a.k.a. Manuel Gómez) que para su trabajo, yo soy un ejemplo de translación del lenguaje oral… yo no sé qué es eso, así que espero estar haciéndolo bien (humprf…). La verdad es que cuando me pidió permiso para enseñar mi blog no me atreví a negárselo; porque me intimida que sea alguien que dice “columbario” en vez de “palomar”, pero que no sabe lo que son las “inflorescencias” (Según la RAE: Forma en que aparecen colocadas las flores en las plantas). Quién sabe la maldad de la que es capaz alguien así; sobre todo teniendo en cuenta que se compró una bufanda en una ferretería (porque aunque os intente engañar… la bufanda que lleva puesta la compró en una ferretería… lo sé…). Nah… en el fondo adoro a este pequeño ser, a pesar de que me diga que no estoy buena, sea demasiado pedante en muchas ocasiones y me ponga nerviosa porque utiliza fatal los signos de puntuación al escribir (por cierto… os recomiendo su novela… aunque esté fatal puntuada (al menos los trozos que no he revisado yo) —> No me ha pagado por decir esto; y tampoco por servirle de ejemplo; al contrario de lo que pueda decir él…).
Bueno, eeemmm… a ver; sobre el blog: Escribo blogs desde que tenía 16 años, más o menos. No sé cuáles serían mis motivaciones para hacerlo al principio; supongo que en aquel momento fue cuando empezó a despertarse en mí eso que me empuja a escribir aquí de forma más fuerte: mi querido y bien alimentado egocentrismo. Luego, conforme me he ido centrando más y aprendiendo a redactar un poco mejor lo que pienso, han aparecido nuevas razones para seguir escribiendo: recordar fechas, acontecimientos, mecanismos mentales y, sobre todo, adquirir perspectiva. Creo que, aparte del egocentrismo, esta última motivación es la que me mantiene escribiendo hoy en día. No importa lo mal que me sienta, sólo tengo que pasar un rato hojeando el blog para sentirme mejor. Esto ocurre, principalmente, porque las chorradas que he ido escribiendo me provocan los ataques de risa del siglo, porque leo crónicas de épocas peores y me siento aliviada de que mi vida sea como es en ese momento, o porque mis propias reflexiones me hacen replantearme las cosas. Me ayuda a conocerme y a observar mis reacciones a lo largo del tiempo, además de demostrarme si estoy madurando en algo o no, aunque la verdad es que no tengo muy claro la respuesta a esto último.
Pero aunque pueda parecerlo, para mí este blog no es un diario. Me gusta pensar más en él como una ventana hacia la gente; sobre todo hacia aquella que respeto y me importa. El uso que le doy no es demasiado distinto al que le daría a un diario en papel: relatar lo que me ocurre y señalar cosas importantes. Sin embargo, hay pequeñas diferencias. La principal es que, aunque con el blog no me abro tanto como lo haría si fuera algo privado, tengo la posibilidad, si la necesito, de pedir comprensión, opinión, consejo y ayuda a gente que sé que va a responderme. Además, es un buen sitio donde volcar todas mis frikadas, (sean del tipo que sean) y me permite empezar desde cero cada vez que considero que empiezo una etapa.
Pues esto es todo, creo. Espero no haberos asustado más de lo normal con este post y os agradezco que estéis al otro lado de mi ventana.
¡Ah! Que no se me olvide preguntaros una cosita a vosotros, que sois filólogos en potencia (quien lo sepa que ponga un comentario; a cambio ofrezco mi cuerpo, jajaja): A ver si lo explico bien: si yo quiero decir que algo sabe salado; puedo decir que “sabe a sal”; hasta ahí bien. Pero si quiero decir que quien sabe salado soy yo… ¿Cómo lo digo?: “¿Sabo a sal?”, “¿Sepo a sal?”, “Sé a sal?”, ¿Ehn?, ¿Ehn?.
Estjer escribió,
13-Enero-2007 @ 5:31 pm
Jajajajajajaaaaaaaaa! ¿sabes que Carmen Galán es tía mía? Qué fuerte me parece lo de la Superpop.
Mmmm yo creía que era sepo a sal, pero Bolsón me dijo que era sé a sal…
Carmen escribió,
16-Enero-2007 @ 11:21 am
Manolo hizo una exposición magnífica a pesar de que la conexión inalámbrica dijo que ni hablar, pero él sí hablo y muy bien. Sé a sal se dice y sí, Esther es sobrina mía y una gran lectora y escitora (me matará?)
Manolo escribió,
16-Enero-2007 @ 11:50 pm
siento comentar tras haberme pedido que no lo hiciera pq aun esto no estaba inaugurado oficialmente pero necesitaba hacerlo simplemente para hacerme presente… viva mi ego!!!