- ¿Tú qué estás haciendo?
- Tiempo.
Mayúscula sorpresa me he llevado al entrar en el blog de El Hombre Que y ver que el señor poeta había hecho un meme… ¡Qué cosas! xD. La sorpresa ha sido casi tan grande como la que me he llevado al leer el post y ver que él a su vez me había invocado a mí para hacer el meme (ejem, me siento super importante…). Así que a ello voy:
Abre la página 139 del libro que tengas más a mano y copia los 5 primeros renglones de su segundo párrafo. Después, invita a 3 personas a continuar el Meme.
“Del mismo modo, si pedimos a la gente que estime el número de crímenes violentos que se cometen cada año en los Estados Unidos, obtendremos respuestas muy dispares, en función de la cantidad de televisión que vean en la hora de máxima audiencia; las personas que ven mucha televisión, y, por lo tanto, gran cantidad de violencia de ficción, tienden a sobreestiar con amplitud la cantidad de crímenes reales que suceden…”
El Animal Social – E. Aronson.
Invocados quedan: la pequeña, ínclita y güelquérrima siempre Estjer (y su Cerdo en Llamas); Manolo, para que pueda demostrarnos a todos lo que mola “ser distinto” y dar de comer a la gente que vivió en el Siglo de Oro; y los niños de El Güelco Blog.
Tengo muuuchas cosas que contar, pero soy tan vaga…
/K.
Yo siempre he sido muy de Cuddy/House, pero reconozco que lo que más me llamó la atención del capítulo de anoche fue el Chase/Cameron… fue fan fiction en estado puro.
Proximamente… Twitter.
No puedo quejarme de las series que se hacen últimamente, porque estoy enganchada a un monton y me encantan y todo eso, pero… ¿por qué ahora en todas las series, cuando se esta acabando el capitulo, hay una especie de repaso, con una cancion ñoña de fondo, y salen todos los personajes, cada uno en un sitio, con cara de “estoy pensando en cosas profundas”? Me chocó un monton en los primeros capitulos de Lost, porque lo hacian tooooodo el rato. Hasta que Hurley se quedo sin pilas en el discman.
La culpa de todo esto la tiene Dawson’s Creek.
Ayer, mientras venía a casa, pensaba en mi relación con Bernabé, y en cómo me siento (yo, porque soy egoista) y creo que puede resumirse en cuatro palabras:
Va – a – acabar – conmigo.
He aprendido muchas cosas en el recital. Siempre aprendo en los recitales. O puede que eso sea lo que me parece a mí por la sensación de agilipollamiento generalizado que me invade durante los dos, tres, quice días siguientes.
A las cuatro y pico (ya sé que me iba a dormir, y que tenía mucho sueño y todo eso… y era verdad, te lo prometo), me he puesto a escribir una cosa de esas de seis lineas que nunca ven la luz, y en mi cabeza sonaba como leída en el recital (es que, por si lee esto alguien que no lo sepa, Roberto pone un tonillo muy raro cuando recita y cuando lee (<– Esto sí es un comentario hiriente xD), y (no por eso) me ha dado un ataque destructivo de estos que me dan últimamente (y que espero que se me pasen y no sea algo patológico…) y he roto el folio (nah… no os habeis perdido nada… no ha sido algo espectacular: sin gritos, ni golpes, ni nada de eso), y ahora me arrepiento, porque de lo que me acuerdo me gustaba.
Estoy muy cansada y me voy a dormir.