… esa sensación de congelación neuronal que te pasa cuando bebes algo muy frio?
Pues eso siento ahora.
… esa sensación de congelación neuronal que te pasa cuando bebes algo muy frio?
Pues eso siento ahora.
Ya han puesto la sobre-fachada esa fea en la sede de Caja Duero en la calle Zamora (¿Qué mente perversa diseña ESO todos los años?).
Ya han encendido las luces de Carrefour.
Ya está el escaparate de Casa lleno de nieve de mentira.
Ya es Navidad.
Anoche lo pasé bien en la cena. Celebramos una nochevieja alternativa a la nochevieja alternativa y me sentí súper bien, y todo eso… los amigos de Elena y Blanca molan. Y los amigos de los amigos de Elena y Blanca, también. Al menos para un rato.
Fuimos a la plaza a las 12, y a las 12:02 nos tomamos las uvas (que eran moritas de gominola… y no me he empalagado más en mi vida…) a pitido de trompeta de cotillón. Luego fuimos de bares, y en el Ladoscuro me encontré con el señor Antang, que me dio un abrazo grande, grande, de los que me gustan; a Maga, que me enfadó un poco porque recitó ayer y no me avisó para que fuera a escucharla, y a Pau, Begue y María, pero a ellos sólo les vi un momento porque ya nos íbamos. En el Country mis pies dijeron que ya no podían más, y que iba a tener que volver a casa en taxi, pero mientras tanto, estuve todo el rato sentada, hablando con las chicas y con David, y sobre todo con Juanjo (que nos invitó a su casa a Inés y a mi) y con Ranma (que quería que le invitara yo a la mía), mientras Elena se reía de nosotros de lejos. Lo pasé bien, sí; aunque me dio penita no ver a los niños del Fray, que hace mucho, mucho que no les veo.
Hoy tengo el día un poco nostálgico (para ser sincera, llevo unos días así…). El viernes pasado me quité la pulsera que me regaló Bernabé (cosa que es buena, porque simboliza que quiero pasar página, y que no me quedo estancada, y todo eso…), pero hay ratitos que la echo de menos (cosa que es mala, porque… bueno, por lo evidente); por un lado me gusta que le hable de mí a nuestros amigos, y por otro me duele un poco pensar que las cosas nunca van a volver a ser como eran. Y… en verdad me tranquiliza gusta pensar que nuestra relación ha terminado una etapa que podemos cerrar, y empezar una totalmente nueva, pero no puedo evitar ese puntito de pena estúpida. Es dificil… no sé. No sé. No lo sé.
(David Yáñez, de memoria)
La última vez que escribí en este blog todo era en blanco y negro y prometía que este curso iba a ser súper guay. Dos meses después me conformo con que este año no sea tan malo como el pasado, y lo otro es evidente. Por supuesto, durante este tiempo ha habido cosas buenas: me he cortado el pelo, tengo un iPod, he conocido gente guay, y ya sé andar con tacones.
Esta noche voy a cenar con personas a las que no conozco y llevo puesto un vestido. Si tuviera un maletín jugaría a ser una ejecutiva importante.
Y así empieza esta nueva etapa de mi vida.
En la peli de Sonrisas y Lágrimas hay una canción que canta Julie Andrews que puede parecer un pastelón, pero en realidad es perfecta para los momentos de bajón, pues lo que nos explica es en pensar en cosas que nos gustan para poder alegrarnos el momento y mantener la mente ocupada en algo que no sea pensar que somos unos desgraciados.
Por absurdo que parezca, ésta es mi lista. Faltarán muchas cosas, pero éstas están sacadas de dentro, sin reflexionar, simplemente me ponen de buen humor…
el chocolate, The Big Bang Theory, los musicales, las voces susurradas, susurrando, Leonor Watling, el sonido del inglés, el peso de las mantas en la cama, Natalie Portman, comerme la sal marina directamente de mi piel, La Casa Azul, las fotos, Adrien Brody, helados, Shine, Shane, chuches con pica-pica, los libros gordos de tapa dura, canciones de los 70, acariciar, reconocer actores en otros papeles distintos a los que estoy acostumbrada, el sonidito de que he recibido un SMS, Febrero, la arena de la playa por la noche, Friends, los besos en la nuca, las cosas hechas a mano, pompas de jabón, la ropa nueva, Thruman Capote, la tortilla de patatas, Raquel Busca Su Sitio, los abrazos fuertes, el ruidito de la ruedecita del Ipod, el agua caliente en mi piel, andar descalza, pasear en los museos, las pequitas de alguien, pasarme las aventuras gráficas, la nata montada, que me toquen el piano, leer, aprender cosas, Nancho Novo, que me salga una cuenta, dormir mucho, ir a clases que no son la mía, los gatitos, las gafas de pasta, las cuentas para collares, ganar a los videojuegos, Fnac, las llamadas de mis amigos, Ismael Serrano, algunos videoclips, gastar dinero en cosas que me gustan, leer blogs, calentarme las manos, el zumo de naranja, hacer sonreir a alguien…
…olvidarme de los problemas me hace feliz.