19-Diciembre-2007
· Archivado en Nowhere girl sitting in her Nowhere Land, Yo me entiendo: dejadme
Conste que nunca pensé que alguien iba a querer suscribirse a las actualizaciones de mi blog, por eso nunca puse el botoncito este que está tan de moda, pero al parecer, Garrapito Garbanzo va a hacerme el enorme feo de no entrar regularmente en mi blog con la ilusión de ver que he actualizado; va a tener un chivato que le diga cuando lo hago, y entonces, ni siquiera entrará, leerá el post en una página fea en blanco y negro (que para eso, para qué he cambiado yo los colores del blog, eh?).
Pues eso. A la derecha, abajo, botón morado, feeds. Pío, pío, pío, pío…
16-Diciembre-2007
· Archivado en Cripticismos, El mundo literario puede acabar contigo
Hay letras que me recuerdan momentos. Canciones que me hacen pensar en una persona. Hoy puse una canción, era una prueba. Mientras sonaba, cogiste el teléfono. Sabía que lo harías, supongo que por intuición. Solo siento que la letra no sea la que yo desearía para ti. Ojalá pronto suenen nuevas canciones, y que no sufras bailando sus ritmos.
13-Diciembre-2007
· Archivado en Adolescente interior, Ego-mi-me-conmigo-yo, El no-sentido de la vida, Nowhere girl sitting in her Nowhere Land, Posesión hiperglucémica, Tenía que soltarlo, Yo me entiendo: dejadme
Soy totalmente consciente de que no, no es 31 de Diciembre. Soy totalmente consciente de que no, no es Nochevieja de verdad. Soy totalmente consciente de que… en verdad me da igual.
Sé que no es justo que acabe pintando el año de color de rosa (porque soy una cursi y porque creo (tonta) que se puede aprender de todo) y además no me apetece. Iba a decir que, si me propongo algo para el año nuevo, es empezar a ser más realista y todo eso… pero… ¿Sabéis qué? En este momento me importa una mierda lo de ser realista.
La cosa es que este año ha sido raro. Raaaaaaro, raaaaaaro. E intenso. Sí, definitivamente esa es la palabra: Muy intenso. Podría diferenciarlo en varias etapas: desde enero a mayo, de mayo a octubre y de octubre hasta hoy. Meses en los que pasaron cosas tan dispares que a veces me resulta increíble que todo haya sucedido en un mismo año cuando en verdad me parece que algunas cosas pasaron hace siglos… En fin. Ha sido un año de vaivenes, de mucho vértigo (emocional y académico). Pero a pesar de la ansiedad que eso genera, este año he conocido a mucha gente nueva (saluda con las dos manos y sonríe mucho) que merece mucho la pena.
Pero yo estaba hablando de etapas, ¿verdad?. De diciembre a mayo no sabía muy bien qué estaba haciendo con mi vida y quería encontrarme a mí misma de una vez por todas. Y lo hice bastante mal. En mayo sucedió la hecatombe y tuve un verano de auténtica locura emocional del que no me arrepiento en absoluto (aunque tenga recuerdos algo amargos o, como mínimo, agridulces). Comencé el nuevo curso académico con sentimientos encontrados: Cuarto año consecutivo en Salamanca y con la sensación de que lo que estaba viviendo me superaba en cierto modo; pero lo recibí con muchísima ilusión. Ahora me pongo a pensar en cómo era yo cuando llegué aquí por primera vez y me asusta lo muchísimo que han cambiado las cosas desde entonces. Y es por eso que desde octubre todo se me asemeja a un remolino de ideas, momentos y proyectos geniales.
Y ahora, los propósitos de año nuevo:
*******************************
• Aprobar, cuantas más mejor. Pero aprobar.
• Ilusionarme menos por cosas que aún no tengo.
• Tratar bien y ser más agradecida con la gente, sobre todo con la gente que me escucha y me ayuda mucho.
• No hacer un mundo de cosas insignificantes (esto es importante).
• Ponerme en serio con el aprendizaje de algún idioma nuevo.
• Currar y dejar de ser tan vaga.
• Que la gente que me importa consiga sus objetivos y que yo lo vea.
• Escribir más.
• Dormir mas.
• Perder el tiempo menos.
• Llegar puntual a clase.
• Viajar.
• Pero sobre todas las cosas, espero terminar el año esta noche sintiendo que he hecho cosas bien y que hago sentirse un poco mas feliz a alguien.
¡FELIZ AÑO!
10-Diciembre-2007
· Archivado en Cripticismos, Drama Queen, El no-sentido de la vida, Esto es desesperante, Estrés es mi segundo nombre, Tenía que soltarlo, Yo me entiendo: dejadme, Ñañaña...!
Últimamente estoy teniendo mucho tiempo para pensar.
(Rápido, huid. Estáis a tiempo. Todavía no he empezado a divagar, rápido, ¡PODEIS HACERLO!)
Lo que decía, que entre unas circunstancias y otras estoy reflexionando un montón estos días. No he llegado a ninguna conclusión reveladora, pero creo que precisamente eso es lo más revelador de todo: que no hay verdades absolutas, ni panaceas universales, ni claves para solucionarlo todo. Asumir cualquiera de esas cosas es tener caídas y decepciones y dolor asegurados en algún momento indeterminado del futuro.
Estar siempre bien es difícil, en unas ocasiones más que en otras, y cuando te encuentras en una de las malas es bastante común llegar a pensar que ni siquiera quieres volver a sentirte bien, porque de cualquier manera todo volverá a ser difícil con el tiempo.
Este estado hay que vivirlo con paciencia y, a ser posible, rodeado de gente adorable que te haga ver que hay cosas por las que merece la pena estar bien, cosas que hay que disfrutar a fondo (y les estaré dando las gracias por todo lo que me aguantan hasta el día del juicio final por la tarde, que se dice…), y poco a poco voy dando un par de pasitos más en el proceso de volver a sentirme completamente segura y tranquila.
Ahora solo me quedan 10 días aquí antes de volver a Vva., para seguir dejándome mimar y alimentarme de buenas compañías. Y es verdad que todavía me da un poco de miedo pensar en volver a estar mal después de sentirme muy, muy bien, pero sé que me pensare invencible otra vez cuando pase un poco de tiempo.
5-Diciembre-2007
· Archivado en El no-sentido de la vida, Fraseología
“¡Que deje ya de tirarse al de Pensamiento y aprenda algo últil, como poner el rabito de la ñ, coño!”
(E. M.)
1-Diciembre-2007
· Archivado en Posesión hiperglucémica
Dentro de media hora, salgo para el cumpleaños de Juan.
La primera vez que supe del Señor de Pelo Rojo no imaginé que llegaría a convertirse en uno de estos pequeños tan importantes en mi vida Salmantina en general. Ya he contado esto muchas veces, pero la primera vez que supe que existía, fue gracias a mi afición por mirar carteles absurdos. Estaba en el Fray, posiblemente intentando sacar un café de esa máquina imposible que hay en el primer piso, cuando me paré a leer un folio con unos calzoncillos fotocopiados, y un “Se busca”. Está claro que pregunté al aire qué era aquello y alguien me contestó sin señalar a nadie: lo han puesto los frikis esos… No le di más importancia y cuando me di la vuelta, allí estaban: La pequeña Estjer con el pelo larguísimo, y el Señor Garrapito Garbanzo partidos de la risa en el primer escalón hacia el segundo piso.
A partir de entonces ha sido un no parar… un no parar de risas, de cosquillas, de fotos en Flickr, de llamadas en verano y de pelis en invierno, de cenas, de charlas, de emoticones de pingüinos, de quedar para ir al cine, de Serpentina y Lentejuela, de aliarnos en contra de Estjer y de ser el pegamento indispensable de ese puzzle Fraydiano que sólo me funciona cuando todos ponen de su parte.