Algunas cosas que han pasado estos días.

Yo antes escribía en el blog siempre que me pasaba algo importante. O siempre que me sentía bien, o que me sentía mal, o que algo me hacía gracia, o lo que sea.

Últimamente han pasado un montón de cosas guays. Y como ponerme a contarlas todas despacio daría lugar a un post de seis páginas que no estoy dispuesta a escribir, me pongo un límite: 100 palabras por acontecimiento.

Vamos allá:

1.- Quedé para tomar un café con Ortiz: Ortiz es esa persona que me dice que soy tan mona como un Pokemon, me canta que no me sienta bien el amarillo cuando llevo el peto amarillo puesto, duda que soy pequeña y formal sólo porque se lo digo en la puerta del cuarto del amor lésbico mientras agarro un látigo, me muerde, me dice que si no me conociera pensaría que soy insulsa, y que, además, es mi amigo. Llevábamos un año diciendo que quedaríamos; y, como siempre, le tocó a él llevar la iniciativa. Y fue bueno porque Ortiz mola, y más ahora que lee mi blog.

2.- Se acabó el curso de Esperanto: Esto no es que sea intrínsecamente guay (el profe también lee mi blog xD), pero ahora puedo poner en mi currículum eso de “Esperanto: Nivel medio”, a pesar de que lo use solamente para entender dibujos animados para niños de menos de 3 años y guarrerías que me dice Fede; y para escribir títulos de fotos en Flickr. Pero esto no será siempre así… no, no, no. El curso que viene voy a escribir cartas en Esperanto cutre y chungo (porque además en las cartas no se verá mi maravillosa pronunciación), así que tendré que practicar un montón hasta entonces.

3.- Pulso Teatro estrenó El método Grönholm: Hubo ensayos generales, preestreno en La Herramienta, repasos, risas y olvidos, estreno en Fonseca, y habrá varias representaciones más estos días, a las que, por supuesto, intentaré ir como buena fan enferma-histérica-histriónica que soy. No voy a decir que merece la pena verlo porque la obra está muy bien y los actores son todos guapisísimos, porque eso ya lo dice todo el mundo. Ah! Y por si alguien todavía no se ha enterado, en el estreno yo controlé las luces y me sentí súper poderosa al frente de esa mesaza llena de botones que sólo yo sabía pulsar.

4.- El recital de Roberto (, Javi Delgado y Cristina Blanco): Que… poemas, y columnas, y recuerdos, y las canciones de Javi y algunos colaboradores. Siempre es guay quedar con los chicos Cuatrocientas, sobre todo cuando hay recital. No es relevante el hecho de que al ver aparecer a Roberto vestido de futbolista me subieran calores (el “y me bajaran fluidos” son palabras de Fede. A mi no me miréis. Además, no es cierto). No es relevante ni es para nada gracioso. Soy consciente de que es una enfermedad y me lo estoy tratando. Y… Fede, deberías dejar de reírte de mí por eso; pero sobre todo, de contárselo a gente.

Seguro que me han pasado más cosas, pero… otro día.

2 comentarios por mucho »

  1. 1

    el hombre que escribió,

    1. Ortiz es inigualable (en todos los sentidos), pero se equivoca en lo del amarillo.
    2. ¿Con tan poco tiempo ya haces nivel “medio”? Entonces está bien
    3. Mola
    4. Sería peor que te subieran calores en el recital de Elia…(el miércoles, te lo recuerdo, para que ejerzas de representación cuatrocentera). Rematando el punto 1. yo te encontraba muy mona el sábado, y si no recuerdo mal, de amarillo, ¿no? Las humedades también asaltan a los poetas.

  2. 2

    Fernando Porta escribió,

    hola ana

    aqui tienes el comentario que no te puse por rancio,

    ya sabes, es lo que tiene ser Fernando

    Gracias por ser nuestra luz
    un beso luis


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