Creo que la razón por la que hace tanto tiempo que no actualizo el blog en condiciones es que la mayor parte de la gente que quería que lo leyera cuando lo abrí ya no forma parte de mi vida. Y la gente que ahora forma parte de mi vida, tiene cosas más importantes que hacer que entrar en internet y leer mi blog, como por ejemplo, quedar para tomar un café o venir a casa para que se lo cuente en persona.
También puede tener que ver una costumbre absurda que tengo desde que abrí mi primer blog (Mandalas, 2000), que es cambiar de dirección y de título cada vez que me pasa algo importante, algo que (me) supone un cambio. Ya he hablado de eso otras veces. La verdad es que en los últimos meses todo ha cambiado mucho y a mejor, pero todo ha sido tan lento que apenas he asumido lo importante que realmente es. Eso es porque no son cosas grandes. Por ejemplo, hace unas semanas viví la segunda cena de falsa-nochevieja-real con los que todavía me empeño en llamar “amigos de Elena”. Ya hace más o menos un año desde que les conocí y ya hace más o menos un año que salgo con ellos; y me parece mentira, porque para mí ha pasado muy poco tiempo. Y digo eso por poner un ejemplo, sin quitarle importancia.
Lo que quiero decir es que ese cambio no es triste, ni malo. Por supuesto que me acuerdo de cuando abrí el blog, y que los únicos que lo leían eran Jandro, Borja y Carlos. Y que después lo leían mis amigos de la residencia, y que después llegaron los Chicos Cuatrocientas y todo se revolucionó muchísimo. Y el blog era una parte importante como medio de comunicación y como forma de archivar recuerdos. Era una parte de mí sin la que estoy segura de que no hubiera sido la persona que soy ahora. Puede que parezca que exagero, pero yo sé que no. Pero… las cosas cambian, y la gente viaja, y conoce otra gente, y no es que yo no tenga cosas que contar, es que ya no siento la necesidad de contar aquí lo que me pasa; bien porque prefiero contarlo frente a frente y ahora puedo hacerlo, bien porque los demás ya no vienen aquí a buscarlo. En definitiva, el blog ha perdido la función para la que lo abrí.
No quiero decir con esto que lo vaya a cerrar. Todo lo que hay aquí sigue siendo importante, y ahora no tengo los motivos que creía tener otras veces para quitarlo. Es más, no sé si en algún momento me apetecerá escribir algo aquí, y si es así, lo haré; pero me apetecía dar una explicación a los pocos que seguís entrando de vez en cuando y no encontráis nada como lo que solía haber, porque yo sé lo que es entrar en un blog y que no haya nada nuevo en tanto tiempo.