Archivos para Superficialísima

El universo está intentando decirme algo.

Me acabo de duchar y está lloviendo. Me hace gracia ver por la ventana que la calle está mojada, y que el suelo de mi cuarto esté mojado, y pensar que no sé cómo hubiera escrito esto si lo hubiera escrito anoche cuando llegué a casa. También llovía. Sí, me hacen gracia cosas muy raras.

Dije que iba a hablar del recital. Fue muy guay, los recitales de Elia siempre son muy guays. No sé por qué me ha dado hoy por la sinestesia y por escribir así de raro, pero es verdad: cuando leo o escucho a Elia veo escenas con colores sobresaturados y sangre, y vísceras, y sexo, y cosas que aunque duelan son estéticas.

Últimamente trabajo mucho con imágenes. Bueno… “trabajo” no es la palabra. Funciono, mejor. Es algo que nunca me había pasado antes… nunca he sabido dibujar, ni hacer fotos, ni nada de eso; pero últimamente he caído irremediablemente en el mundo Flickr, y será por eso que me ha dado por pasar a papel (sea del tipo que sea, el papel) los conceptos. Me pasa también cuando escribo; antes en mis textos siempre pasaban cosas… ahora puede no pasar nada. Y es guay… no me quedan tan bien como me gustaría, pero es guay que me salgan cosas distintas. Ahora, también, leo a veces cosas en alto. Para ver si sé, supongo. Y también es guay notar que ahora lo hago mucho mejor que antes. O eso me parece a mi… porque nadie más me escucha. Hace un rato he estado viendo los blogs de los chicos de los que hablaba en el post anterior, y he encontrado un texto que he tenido ganas de leer en alto, y lo he hecho. Y no digo de quien para mantener el misterio, porque soy una chica interesante y misteriosa. Y porque me da vergüenza. Es un poco estúpido, ésto.

Al final en vez de hablar del recital casi he hablado sólo de mi. Otro día tengo que  hablar de lo raro que es que alguien a quien acabas de conocer te diga que lee tu blog. Es una sensación guay y un poco rara a la vez. Como un “Hola, ya sabes que papirofléxia, que suspendí Neuropsicología, que tengo un látigo, y que me gustaría vivir con un gato gris; me llamo Ana, ¿Qué tal?”. Algo así.

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Algunas cosas que han pasado estos días.

Yo antes escribía en el blog siempre que me pasaba algo importante. O siempre que me sentía bien, o que me sentía mal, o que algo me hacía gracia, o lo que sea.

Últimamente han pasado un montón de cosas guays. Y como ponerme a contarlas todas despacio daría lugar a un post de seis páginas que no estoy dispuesta a escribir, me pongo un límite: 100 palabras por acontecimiento.

Vamos allá:

1.- Quedé para tomar un café con Ortiz: Ortiz es esa persona que me dice que soy tan mona como un Pokemon, me canta que no me sienta bien el amarillo cuando llevo el peto amarillo puesto, duda que soy pequeña y formal sólo porque se lo digo en la puerta del cuarto del amor lésbico mientras agarro un látigo, me muerde, me dice que si no me conociera pensaría que soy insulsa, y que, además, es mi amigo. Llevábamos un año diciendo que quedaríamos; y, como siempre, le tocó a él llevar la iniciativa. Y fue bueno porque Ortiz mola, y más ahora que lee mi blog.

2.- Se acabó el curso de Esperanto: Esto no es que sea intrínsecamente guay (el profe también lee mi blog xD), pero ahora puedo poner en mi currículum eso de “Esperanto: Nivel medio”, a pesar de que lo use solamente para entender dibujos animados para niños de menos de 3 años y guarrerías que me dice Fede; y para escribir títulos de fotos en Flickr. Pero esto no será siempre así… no, no, no. El curso que viene voy a escribir cartas en Esperanto cutre y chungo (porque además en las cartas no se verá mi maravillosa pronunciación), así que tendré que practicar un montón hasta entonces.

3.- Pulso Teatro estrenó El método Grönholm: Hubo ensayos generales, preestreno en La Herramienta, repasos, risas y olvidos, estreno en Fonseca, y habrá varias representaciones más estos días, a las que, por supuesto, intentaré ir como buena fan enferma-histérica-histriónica que soy. No voy a decir que merece la pena verlo porque la obra está muy bien y los actores son todos guapisísimos, porque eso ya lo dice todo el mundo. Ah! Y por si alguien todavía no se ha enterado, en el estreno yo controlé las luces y me sentí súper poderosa al frente de esa mesaza llena de botones que sólo yo sabía pulsar.

4.- El recital de Roberto (, Javi Delgado y Cristina Blanco): Que… poemas, y columnas, y recuerdos, y las canciones de Javi y algunos colaboradores. Siempre es guay quedar con los chicos Cuatrocientas, sobre todo cuando hay recital. No es relevante el hecho de que al ver aparecer a Roberto vestido de futbolista me subieran calores (el “y me bajaran fluidos” son palabras de Fede. A mi no me miréis. Además, no es cierto). No es relevante ni es para nada gracioso. Soy consciente de que es una enfermedad y me lo estoy tratando. Y… Fede, deberías dejar de reírte de mí por eso; pero sobre todo, de contárselo a gente.

Seguro que me han pasado más cosas, pero… otro día.

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¿…?

Ya le he encontrado una utilidad a mi dedo meñique (además de para pulsar “shift”, y eso…): Subirme las gafas.

Con poco éxito, he de decir.

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Ahem… será eso.

El hombre que dice (0:15):
eres una persona difícil de conocer en grupo
El hombre que dice (0:16):
liarse contigo es la mejor opción para conocerte más a fondo

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Que harías tu en un ataque preventivo de la URSS…

¡La pequeña Estjer ha vuelto de Aix! (Vale, por unos días, pero ha vuelto de Aix…). Es, con mucho, lo más importante de mi fin de semana, que no está siendo poco intenso, no…

Cuento:

El viernes por la mañana hice un intento fallido de levantarme temprano para ir a comprar cosas y a sacar dinero… pero… nah, en la cama se estaba súper bien. Así que hasta que la Chica Monocromo llegó de clase no me enteré de que me había llegado el paquete de Estjercita, que me mandó, además de la carta (genialosa y que me hace querer ir a visitarla a Francia en cuanto tenga dinero, y quedarme allí hasta que ella se vuelva aunque tenga que comunicarme por señas los primeros meses), un corazón de metacrilato que mangó de una discoteca en su primera fiesta erasmus y que yo ahora tengo colgado en mi cuarto, unas postales de buzones que me encantan, y recortes de dibujos un poco pornos y muy chulitos y de una osa hormiguera aspirando humanos (con un aspirador, no seais macabros).

Por la tarde, a las seis y media (o más) llegaron Cristina e Icia, que son dos amigas de la Chica Monocromo que han venido a visitarla y se quedaron a pasar el finde en casa. Desde que llegaron estuvimos preparando la cena, porque oficialmente íbamos a inaugurar el piso con la gente de la clase de la Chica Monocromo (aunque extraoficialmente montamos el paripé para que así Cris e Ici conocieran a Victor en un ambiente relajado y familiar, y evitar el momento incómodo para la Chica Monocromo: Este es mi novio – estas son mis amigas). Lo pasé bien, estaba todo muy rico, como era de esperar con semejante cocinera y… no sé, fue divertido. Después ellos salieron y yo me quedé en casa durmiendo.

El sábado, por fin (llevaba toda la semana y más esperando ese día). Nos despertamos tarde-tarde y las chicas decidieron que no tenían ganas de comer (bueno, cuando salieron iban discutiendo si ir a Mandalas a tomar un batido y tarta, o esperar a media tarde y comer un Kebap…) y se fueron a dar una vuelta y a hacer compritas. Yo comí en casa de lo que nos sobró de la noche anterior (mmm… rico, rico…), que era bastante, todavía nos queda… y cuando me estaba preparando el tradicional y sagrado cafelito me avisó Pau por si me apetecía ir con él y con Paty a tomar algo. Fui, claro.

Íbamos por la calle Toro, paseando tranquilamente cuando (después de fijarme en un puesto donde vendían gorros de lana y cariocas, y del momento misioneros-cantando-“Color-esperanza”) vi una melena y una chaqueta de cuadros de colores que me resultó familiar, e instintivamente grité ¡David! (y si, era, menos mal…). Me dijo que llevaba mucha prisa, que iba a un concierto de Jazz, que nos veíamos por la noche, y que Estjer estaba en el Carrefour (Cien metros más atrás… acabábamos de pasar por la puerta…). Así que volviiimos al Carrefour, y zas en toda la boca! el pasillo de los yogures me encontré a la pequeña (y qué romántico fue el reencuentro, ahí… rodeadas de lácteos y su carrito con miles de cosas de las cuales solo recuerdo visualmente un montón de lechugas…) y quedamos para por la noche (ya habíamos quedado, pero quedamos un rato antes porque… hasta las 12 faltaba mucho… jobar!). Luego, Pau, Paty y yo seguimos ruta hasta Clavel 8, para tomarnos el café… pero estaba petadísimo, igual que El Tiovivo, así que por no andar más nos quedamos en un bar que hay enfrente. Merece la pena comentar la estética de bar-del-Rocío del lugar, además de los casi tres euros por bebida que me soplaron. No vayáis nunca a ese sitio… nonono… que da mucho miedito.

Cenamos en casa de Begue viendo Operación Eurovisión (Yo fui porque Pablo me dijo que Begue había prometido vestirse de Dana Internacional… aunque al final no lo hizo y yo me sentí muy decepcionada, que conste…) y comentando las anécdotas de rodaje del corto de Miss León, el video porno de Paris Hilton y los últimos capitulos de The L Word y luego yo tuve que salir pitando porque si no, no llegaba al Fray a una hora decente a la que poder subir. Al llegar allí me recibió David (que bajó a firmarme para que pudiera entrar en la residencia) con su ENERGIA!ENERGIA!ENERGIA! (que nos acompañó durante toda la noche) y subí a la habitación de Sara&Silvia donde estaban todos acabando de cenar, arreglándose y preparandose para probar el Licor de Lichis que había traido Estjer de Francia (y que, diga lo que diga ella, sabe mal lo mezcles con lo que lo mezcles). Mientras terminaban estuvimos haciendo un rato el chorra, jugando con los gorros que se habían comprado (ellos sí se habían comprado gorritos en el puesto de la calle Toro, y son monisimos…) e intentando pintarle a Bolsón un ojo de azul fluorescente, pero no se dejó.

Al salir… intentamos empezar despacito; pero visto que todos los sitios donde beber sentados y tranquilitos estaban llenísimos, nos fuimos a San Justo a darlo todo desde el principio. Entramos en la imprenta, estuvimos bailando mucho rato (si, bailé y todo… es que entre que había probado el licor de Lichis, que Paty me había dado también a probar un poco de Tequila mexicano (creo que es la vez que más alcohol en sangre he tenido en mi vida), que estaba eufórica por el reencuentro con Estjer, que Antang no hacía más que contarme novedades, que estaba con un montón de gente que me encanta (porque mira que son encantadores todostodos…) y que me pusieron “Mil Campanas”… no me pude resistir), después, fuera, conocí al famoso Fer (el novio de Natalia) y fuimos a El Lado Oscuro (me encanta ese bar), donde estuvimos otro buen rato y también se portaron bien con la música… (Pusieron Voy a Ser Mamá y Todo Por Placer seguidas… increíble) aunque al ratín la gente empezó a desaparecer: Antonio se fue con su amigo Gallego, Estjer y Juan se fueron al hotel, y Silvia y Sara al Fray a dormir. Nos quedamos Marís, David y yo, que duramos un ratín más… poco, pero bueno. Quedamos los tres para ir a la exposición POP de Fonseca hoy, y después me acompañaron a coger un taxi porque yo ya estaba cansada y ellos pensaban ir al Potemkin, pero mientras esperabamos David se rajó y al final se fueron también a dormir.

Esta mañana… pues eso, fuimos a la exposición (increíble que a algunos a las cuatro de la mañana se les ocurra la fantástica idea de madrugar al día siguiente para quedar… pero bueno, yo encantada, claro…) de los 25 años de Pop en Radio 3. Estuvo bien, había un montón de discos (algunos firmados), carteles, pósters, fotos, flyers, chapas, proyección de videoclips… y lo más divertido, unas máquinas para jugar al Sing Star con canciones ochenteras (era super gracioso, porque Maris y David casi no tenían voz de la noche anterior, y yo no quería que se me oyera mucho (la sala de exposiciones estaba casi vacía y resonaba…), así que cantaba bajiiiiiiito… y había ratos en los que casi no se nos oía a ninguno de los dos que estábamos cantando en ese momento…) y a un concurso a lo programa de la tele (con presentador y azafata virtuales, y todo…) en el que había que responder a unas preguntas sobre música apretando un pulsador.

Por la tarde-noche (todavía no sé cuando porque David todavía no me ha escrito) hemos quedado para ver “París, je t’aime”. Ya contaré que tal…

Bueno, y ahora que ya sabéis lo que he hecho este fin de semana… me voy a hacer el cafelito, que toca.

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Blog, blug, bla bla blag, blog, blog…

Este post va dedicado a los chicos de Lingüística de Cáceres, y a su profe, Carmen Galán (que ya le vale… mandar primero hacer un trabajo sobre la SuperPop y luego dar pie a esto…); especialmente a Manolo, un chico serio, sobrio, formal, discreto, (cuando no hay Licor de Flores cerca…) y que ya no tiene excusa para no venir a visitarme a Salamanca… (Por cierto, ya tenemos yogurtera… así que ve buscando otro electrodoméstico para regalarme (el vibrador no vale)).

Antes de nada, quiero decir que mientras vosotros leéis esto yo estoy en el Aula Magna de mi facultad, haciendo un examen de Metodología de la Investigación en Psicología (suena bien, ¿verdad?).

Me ha dicho Manolo (a.k.a. Manuel Gómez) que para su trabajo, yo soy un ejemplo de translación del lenguaje oral… yo no sé qué es eso, así que espero estar haciéndolo bien (humprf…). La verdad es que cuando me pidió permiso para enseñar mi blog no me atreví a negárselo; porque me intimida que sea alguien que dice “columbario” en vez de “palomar”, pero que no sabe lo que son las “inflorescencias” (Según la RAE: Forma en que aparecen colocadas las flores en las plantas). Quién sabe la maldad de la que es capaz alguien así; sobre todo teniendo en cuenta que se compró una bufanda en una ferretería (porque aunque os intente engañar… la bufanda que lleva puesta la compró en una ferretería… lo sé…). Nah… en el fondo adoro a este pequeño ser, a pesar de que me diga que no estoy buena, sea demasiado pedante en muchas ocasiones y me ponga nerviosa porque utiliza fatal los signos de puntuación al escribir (por cierto… os recomiendo su novela… aunque esté fatal puntuada (al menos los trozos que no he revisado yo) —> No me ha pagado por decir esto; y tampoco por servirle de ejemplo; al contrario de lo que pueda decir él…).

Bueno, eeemmm… a ver; sobre el blog: Escribo blogs desde que tenía 16 años, más o menos. No sé cuáles serían mis motivaciones para hacerlo al principio; supongo que en aquel momento fue cuando empezó a despertarse en mí eso que me empuja a escribir aquí de forma más fuerte: mi querido y bien alimentado egocentrismo. Luego, conforme me he ido centrando más y aprendiendo a redactar un poco mejor lo que pienso, han aparecido nuevas razones para seguir escribiendo: recordar fechas, acontecimientos, mecanismos mentales y, sobre todo, adquirir perspectiva. Creo que, aparte del egocentrismo, esta última motivación es la que me mantiene escribiendo hoy en día. No importa lo mal que me sienta, sólo tengo que pasar un rato hojeando el blog para sentirme mejor. Esto ocurre, principalmente, porque las chorradas que he ido escribiendo me provocan los ataques de risa del siglo, porque leo crónicas de épocas peores y me siento aliviada de que mi vida sea como es en ese momento, o porque mis propias reflexiones me hacen replantearme las cosas. Me ayuda a conocerme y a observar mis reacciones a lo largo del tiempo, además de demostrarme si estoy madurando en algo o no, aunque la verdad es que no tengo muy claro la respuesta a esto último.

Pero aunque pueda parecerlo, para mí este blog no es un diario. Me gusta pensar más en él como una ventana hacia la gente; sobre todo hacia aquella que respeto y me importa. El uso que le doy no es demasiado distinto al que le daría a un diario en papel: relatar lo que me ocurre y señalar cosas importantes. Sin embargo, hay pequeñas diferencias. La principal es que, aunque con el blog no me abro tanto como lo haría si fuera algo privado, tengo la posibilidad, si la necesito, de pedir comprensión, opinión, consejo y ayuda a gente que sé que va a responderme. Además, es un buen sitio donde volcar todas mis frikadas, (sean del tipo que sean) y me permite empezar desde cero cada vez que considero que empiezo una etapa.

Pues esto es todo, creo. Espero no haberos asustado más de lo normal con este post y os agradezco que estéis al otro lado de mi ventana.

¡Ah! Que no se me olvide preguntaros una cosita a vosotros, que sois filólogos en potencia (quien lo sepa que ponga un comentario; a cambio ofrezco mi cuerpo, jajaja): A ver si lo explico bien: si yo quiero decir que algo sabe salado; puedo decir que “sabe a sal”; hasta ahí bien. Pero si quiero decir que quien sabe salado soy yo… ¿Cómo lo digo?: “¿Sabo a sal?”, “¿Sepo a sal?”, “Sé a sal?”, ¿Ehn?, ¿Ehn?.

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Sigo Viva.

Estoy en un cyber y no puedo pensar, así que… lo de siempre.

Últimamente sólo escribo cuando tengo la regla (sí, sé que es algo que preferíais no saber) así que aprovechando… habrá que actualizar un poco, para poderle echar en cara a José Ángel que no me lee (entra en el blog una vez cada seis meses… y lo único que me dice es que no le gusta la muñeca que tengo puesta aquí al lado, (Pues tu web también es fea!)) y no porque me haya pasado nada contable.

Mis tíos (y primos) están en casa. Diez días geniales (al menos este año no son quince) en los que mi casa parece la casa de Gran Hermano (diez personas viviendo en un lugar con dos habitaciones y un cuarto de baño) pero… con más arena. Y más calor (43º al venir). Después (el dia 26, que, por cierto, es mi santo y mataré a todos los que no me feliciten ahem… y sería bonito que os acordarais) vendrán mis padres, y ya contaré qué tal la experiencia xD.

Y… no sé, hoy es fiesta aquí y supongo que saldremos (aunque ya hace como dos semanas, o más, que estamos todos aquí, no hemos podido juntarnos ni una sola noche para salir todos… así que a ver si con esto de la feria les engaño y nos juntamos…). Y hace CaloOOoOoooooOOOoOoR!.

Ah! Para los que no lo sepais todavía (parece que es una noticia que está corriendo deprisa xD), me corté el pelo. Unos… 25cm de media xDDD.

Y nada, que me acuerdo un montón de vosotros… jo!.

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